Mi nombre es Fernando Riquelme y actualmente me encuentro realizando mi práctica profesional, correspondiente a mi primera rotación de internado.
Respecto a mi experiencia en Clínica San Andrés, en un inicio contaba con información bastante limitada: sabía que era una clínica de neurorrehabilitación, pero no conocía en profundidad el tipo de usuarios que atiende. Por lo mismo, al llegar no tenía claridad sobre con qué me iba a encontrar, lo que también generaba cierto nerviosismo propio de una primera práctica. Sin embargo, desde el primer día el recibimiento fue muy positivo, lo que facilitó considerablemente mi proceso de adaptación.
Con el paso de los días, fui comprendiendo que la atención brindada por la clínica es integral, abarcando distintas áreas de la kinesiología, como la musculoesquelética, respiratoria y neurológica. Esto ha sido muy enriquecedor, ya que me ha permitido adquirir nuevos conocimientos y aprender constantemente de distintos profesionales.
En cuanto a los docentes, considero que existe una muy buena disposición para enseñar, tanto al responder dudas como al guiarnos de manera adecuada en nuestra preparación para el examen final. Además, esta experiencia ha sido muy valiosa no solo en lo académico, sino también en lo personal, ya que me ha permitido desarrollar habilidades blandas, especialmente en la comunicación con los usuarios. He tenido la oportunidad de enfrentar distintos escenarios, desde pacientes con quienes la comunicación fluye con facilidad hasta otros en los que la interacción es más compleja, lo que sin duda ha contribuido a fortalecer mis capacidades.
Respecto a la clínica, cuenta con instalaciones adecuadas, cómodas y bien equipadas, con diversos instrumentos y herramientas que facilitan la realización de una terapia de calidad. Destaco también el grato ambiente laboral. La relación con el equipo ha sido excelente, basada en el respeto, donde se escucha y considera la opinión de los estudiantes, y siempre existe disposición para responder preguntas y apoyar nuestro aprendizaje.
Un aspecto que valoro especialmente es el trabajo integral y en equipo con otros profesionales. Esto no solo enriquece nuestra formación como kinesiólogos, sino que también nos permite comprender mejor el rol de otras disciplinas, facilitando la derivación adecuada de los usuarios según sus necesidades.
La relación con otros estudiantes también ha sido muy positiva, lo que, a mi parecer, está directamente relacionado con el buen ambiente laboral. En general, ha sido una experiencia muy enriquecedora. Si bien implica una carga demandante debido a la complejidad de los usuarios, ha resultado altamente beneficiosa para mi proceso de aprendizaje y formación profesional.
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